¿Cómo y cuándo quitar el pañal? Retirada respetuosa del pañal

¿Cómo y cuándo quitar el pañal? ¿En qué estación del año será mejor? ¿Estará preparado/a? Ese tipo de dudas aparecen en todas las familias con pequeñines, así que desde nuestra Escuela Infantil Novaschool Málaga Centro vamos a daros una serie de recomendaciones y pautas para que la retirada del pañal sea lo más positiva y respetuosa posible.

En primer lugar, “el pañal no se quita, se deja”, es decir, no somos nosotros los adultos los que decidimos cuándo nos viene mejor empezar el proceso de retirada del pañal ya que el protagonista del proceso es siempre el niño/a, es SU PROCESO, un proceso natural que depende del estado madurativo del peque; pero, ¿Cómo y cuándo quitar el pañal? nuestro peque nos irá avisando a través de diferentes señales cuándo va llegando el momento idóneo. Nuestra función como adultos es la de estar atentos, acompañar y facilitar ese proceso.

¿Y cuáles son esas señales que nos indican que puede estar prepadado/a?

-- Intenta quitarse el pañal y lo va rechazando en cada cambio que le hacemos.

-- Ha mejorado en su autonomía y quiere hacerlo todo por sí mismo/a.

-- Se va dando cuenta de que acaba de hacerse pipí o caca y lo expresa, o es capaz de avisar antes incluso de hacerlo.

-- Es capaz de mantener seco el pañal durante 2/3horas (se despierta seco de la siesta).

-- Mantiene bastante bien el equilibrio.

-- Le gusta imitar a los amiguitos que ya van al baño.

-- Va teniendo un horario regular para defecar y cuando orina suele hacer bastante cantidad de una sola vez.

-- Tiene buena predisposición, le gusta sentarse en el orinal o retrete.

 

Y los adultos, ¿cómo podemos ayudarles?

-- Haciendo que se sientan cómodos en el orinal o retrete. Podemos leerle cuentos sobre el tema y verbalizar las sensaciones que acompañan las evacuaciones.

-- Le invitaremos a sentarse en el orinal en los momentos clave (al despertarse, antes del baño, cuando lleve mucho rato con el pañal seco, cuando observemos síntomas como “irse a un rincón”, “es su hora habitual”, “agacharse”).

-- Una vez se quita el pañal, se recomienda usar ropa cómoda (no poner “bodys”) para que les sea más fácil bajarse y subirse la ropa, y por si ocurren “accidentes”.

-- Se recomienda un calzado cómodo como los de ir a la piscina, fáciles de limpiar.

-- Hay que tener paciencia y esperar a que ellos/as solitos/as se vuelvan a vestir.

-- La zona del cambio debe ser el cuarto de baño o un lugar tranquilo.

-- Y podemos empezar con el cambio de pañal en vertical, de lo que hablaremos más extendidamente a continuación:

La despañalización debe ser progresiva y respetuosa con el ritmo individual de cada peque. Estamos acostumbrados a realizarles los cambios de pañal en horizontal sobre un cambiador o una cama, como si fueran marionetas ya que no pueden ver exactamente qué estamos haciendo y qué está pasando, lo que lo convierte en un momento aburrido y nada apetecible.

A partir del año (o cuando el niño/a se mantenga en pie con buen equilibrio) el cambio de pañal debería hacerse en posición vertical para permitirle participar activamente y hacer al peque colaborativo de su proceso. Podremos conversar a la misma altura mientras lo cambiamos, reforzar su autonomía dejándolo/a que se suba solito/a la ropa, dándole su pañal sucio para que lo tire a la papelera o dándole una toallita por si quiere limpiarse por sí mismo/a, y todo esto le ayudará a ser más consciente de por qué está siendo cambiado.

En definitiva, el control de esfínteres no tiene que ver con el buen tiempo ni con la inteligencia, es un proceso madurativo propio e individual, en algunos peques será más rápido y en otros más lento pero nuestra actitud como adultos debe ser positiva y de acompañamiento, no debemos enfadarnos ni burlarnos, tenemos que hacer que se sientan arropados y tranquilos desde nuestra empatía, respeto y cariño.

En anteriores post, ya os hablamos de este proceso, puedes leerlo aquí. Ahora, hemos decidido profundizar un poquito más y prestaros una mayor ayuda en este post actualizado.

Os dejamos dos cuentos que podrían veniros muy bien en este proceso: