Día de la Familia.

Málaga, 17 de mayo de 2013. Con motivo del Día Internacional de la Familia, que se celebra el 15 de mayo, Novaschool Málaga Centro ha organizado una seria de actividades y talleres  que se llevarán a cabo junto a las familias.

Además, el centro no quiere dejar pasar este día sin que los abuelos y abuelas de nuestros alumnos compartan esta jornada junto a los pequeños. En esta ocasión, además de los papás y las mamás, también podrán visitarnos los abuelos, quienes representan un papel muy importante en la educación de niños/as, transmitiéndoles  valores, costumbres y tradiciones, conocimientos  y amor, mucho amor.

Con esta jornada tan especial, finalizará el ciclo de Tardes en Familia del curso 2012/13.


¿Cómo puedo quitarle los pañales?

  • Explicarle que se quiere de él o ella, recordarle que os llame cuando tenga necesidad. Tenemos que enseñarle que de ahora en adelante sólo va a usar el pañal para ir a dormir la siesta y de noche.
  • Durante los primeros días anotaremos las horas en las que el niño/a suele orinar o hacer caca.
  • No le preguntéis constantemente si tiene caca o pipí, preguntarle si prefiere el orinal o el adaptador, ante cualquier signo es preferible sugerírselo “me parece que tienes ganas hacer pipí o caca”.
  • Establecer una rutina, llevándolo al cuarto de baño a intervalos regulares, no deben ser periodos superiores a dos horas, así los ayudaremos a prevenir situaciones de “peligro”, teniendo en cuenta que lo normal es que hagan entre ocho y diez veces pipí a lo largo del día.
  • No le obliguéis a sentarse largo tiempo en el orinal o el WC ni os mostréis impacientes
  • Si se le escapa el pipí porque está despistado jugando, no se lo tendremos en cuenta, pero si consigue aguantarse hasta llegar al lavabo, hay que felicitarlo.
  • Cuando el niño/a haga pipí o caca el  WC lo celebraremos con una alabanza. Si no, no pasa nada. Pero se puede decir que “otro día” o “la próxima vez” lo harás en el orinal o en el WC, Nunca debemos reñirle, ni compararlo con hermanas o otros niños/as. Recordar que cada niño/a tiene su propio ritmo.
  • Si tenéis que salir de casa, preguntarle al niño/a, si quiere ir al baño pero nunca ponerle el pañal, aguantará sus necesidades esperando este momento de ponerle el pañal. Llevar ropa de cambio y  recordarle “creo que tienes ganas de hacer pipí”.
  • Después de haber hecho pipí o caca es bueno enseñarles a adquirir hábitos como limpiarse con el papel, tirarlo a la papelera, tirar de la cadena y lavarse las manos.
  • Se debe controlar también un poco la dieta y vigilar que no sea demasiado diurética y que no beba demasiado líquido, sobre todo antes de ir a la cama. El control de esfínteres durante la noche se logra generalmente en un momento posterior.

  • Explicarle que se quiere de él o ella, recordarle que os llame cuando tenga necesidad. Tenemos que enseñarle que de ahora en adelante sólo va a usar el pañal para ir a dormir la siesta y de noche.
  • Durante los primeros días anotaremos las horas en las que el niño/a suele orinar o hacer caca.
  • No le preguntéis constantemente si tiene caca o pipí, preguntarle si prefiere el orinal o el adaptador, ante cualquier signo es preferible sugerírselo “me parece que tienes ganas hacer pipí o caca”.
  • Establecer una rutina, llevándolo al cuarto de baño a intervalos regulares, no deben ser periodos superiores a dos horas, así los ayudaremos a prevenir situaciones de “peligro”, teniendo en cuenta que lo normal es que hagan entre ocho y diez veces pipí a lo largo del día.
  • No le obliguéis a sentarse largo tiempo en el orinal o el WC ni os mostréis impacientes
  • Si se le escapa el pipí porque está despistado jugando, no se lo tendremos en cuenta, pero si consigue aguantarse hasta llegar al lavabo, hay que felicitarlo.
  • Cuando el niño/a haga pipí o caca el  WC lo celebraremos con una alabanza. Si no, no pasa nada. Pero se puede decir que “otro día” o “la próxima vez” lo harás en el orinal o en el WC, Nunca debemos reñirle, ni compararlo con hermanas o otros niños/as. Recordar que cada niño/a tiene su propio ritmo.

Os proponemos que a partir del primer día en que haga pipí o caca en el wáter o el orinal, iniciar con ellos el siguiente juego, pegar el dibujo de la mascota del aula,  “PAPU” detrás de la puerta del baño y cada vez que consiga hacer sus necesidades en el wáter u orinal, pintará un trocito de las barriguitas de “PAPU”, para que el niño/a se vaya dando cuenta de sus propios progresos. Si se lo hace encima, no se le dará importancia y no se le tendrá en cuenta, pero no podrá pintarle la barriguita.

  • Si tenéis que salir de casa, preguntarle al niño/a, si quiere ir al baño pero nunca ponerle el pañal, aguantará sus necesidades esperando este momento de ponerle el pañal. Llevar ropa de cambio y  recordarle “creo que tienes ganas de hacer pipí”.
  • Después de haber hecho pipí o caca es bueno enseñarles a adquirir hábitos como limpiarse con el papel, tirarlo a la papelera, tirar de la cadena y lavarse las manos.
  • Se debe controlar también un poco la dieta y vigilar que no sea demasiado diurética y que no beba demasiado líquido, sobre todo antes de ir a la cama. El control de esfínteres durante la noche se logra generalmente en un momento posterior.
  • Explain what you want them to do; remind them to call you when they need to go. You have to teach them that from now on they will only use nappies at night-time or during naps.
  •  In the early days, write down the times when the child when to toilet and what they did.
  • Don´t constantly ask if they need to go. When you see any signs it is better to suggest action by saying something like “it seems to me you want to do wee-wee or poop”. it is preferable to any signs suggesting it “seems to me that you want to pee or poop.”
  • Establish a routine, leading them to the bathroom at regular intervals (these intervals shouldn´t exceed two hours). In this way you can help prevent instances of “danger”, considering that it is normal to urinate between eight and ten times throughout the day.
  • Don´t force them to sit for a long time on the potty or the toilet and don´t show signs of impatience.
  • If they accidentally wet themselves because they are distracted playing, don´t make a big thing of it, but if they manage to hold on until they reach the bathroom, it´s important to congratulate them.
  • When the child manages to do their necessities in the bathroom you must celebrate this with praise. If not, it doesn´t matter. However, you can say that “another day” or “next time you will reach the potty or the toilet. You should never tell them off or compare them to siblings or other children. Remember that each child has their own pace.

We suggest that from the first day they do wee or poop in the toilet or potty, you start the following game with them: Paste a picture of the classroom mascot, “PAPU” behind the bathroom door. Every time they manage to do their business in the toilet or potty, they paint a part of “Papu´s” tummy so that your child can see their own progress. If they wet themselves, don´t make a big thing of it, but they won´t be able to paint the tummy.

  • If you have to go out, ask the child if they want to go to the bathroom but never put a nappy on them. Bring a change of clothes and remind them: “I think you need to do wee-wee.”
  • After they go to toilet it´s good to teach them to acquire good habits such as cleaning themselves with paper, throwing the paper away, flushing and washing their hands.
  • You must also try to control their diet a little and make sure it´s not too diuretic and that they don´t drink too much liquid, especially before going to bed. Bowel and bladder control at night is usually learnt at a later time.


El chupete

Piensas que ha llegado el momento de que tu hijo/a se separe del chupete, pero ¿cómo debes convencerle para hacerlo? Separarse del chupete no es tarea fácil para el pequeño/a.

Debes elegir el momento adecuado, una época en la que tú tengas tiempo y paciencia tu hijo/a está preparado para dar este paso. La edad indicada es entre los 12 y los 24 meses, cuando el niño/a empieza a separarse de la madre y a encontrar satisfacciones en otras actividades, como el juego. Hay que tener en cuenta y evitarse que coincida con el período de adaptación a la Escuela Infantil. Para ello habla con el niño/a y recuérdale que ya es mayor, que ya va a la escuela y que no necesita chupete.

Podéis ponerle metas al niño/a, como por ejemplo usar el chupete solamente para dormir, y prémiale por conseguir estos propósitos. Una vez has decidido quitarle el chupete a tu hijo/a, comunícaselo y preparándole con tiempo para el acontecimiento, inícialo al cambio motivándolo con cuentos, juegos, planteándole que se hace mayor, que sus papás o hermanos mayores no tienen chupetes, etc. Una buena técnica es hacerle creer que el chupete un buen día desaparece por sorpresa contándole una misteriosa y fantástica historia.

Prepárate para soportar su crisis y no ceder: llegarán momentos en el que el niño/a llorará y pedirá el chupete desesperadamente. Lo pedirá insistentemente, pero tendrás que ser fuerte porque una vez dado el paso, no deberás volver atrás. Le puedes poner un sustituto del chupete: El niño/a debe ser gratificado con otra cosa, para demostrarle que ha sido mayor y merece cosas de “adulto”.

No olvides comunicarlo al centro infantil para que tengan constancia y te ayuden a continuar el trabajo.

No te sorprendas si, una vez le has quitado el chupete, tu hijo/a no muestra ningún interés por él; puede darse el caso de que sentirse mayor sea para él más importante que la renuncia a un objeto tan querido.

Se debe evitar las comparaciones con otros amiguitos/as que han dejado los chupetes ya que cada niño/a tiene su ritmo.

Si por la noche está acostumbrado/a a dormirse con el chupete, se introducirá un nuevo ritual para que sea agradable y no se acuerde del chupete: una nana, un cuento, o algo para quedarse dormido.

Os animo a todas a dar este pequeño (para nosotros) y gran paso (para ellos) en la vida de vuestros hijos/as ya que a corto plazo lo agradeceréis y la dentadura de vuestros pequeños que en continuo desarrollo está también, para ello siempre podéis contar con la ayuda de los profesionales en los que está a cargo vuestros pequeños/as.

You think it´s time for your son or daughter to leave their pacifier but how do you convince him to do? Leaving the pacifier behind is no easy task for the little one.

You must choose the right moment, a moment when you have time and patience for your son / daughter to be ready for this step. The official age is between 12 and 24 months, when the child begins to separate from the mother and find satisfaction in other activities, like playing. You must remember to avoid coinciding with the kindergarten adjustment period. To do this, talk to the child and remind them they are now older, that they now go to school and they don´t need a pacifier.

You can make goals for your child, for example, only use a pacifier to sleep, and award them for achieving these goals. Once you’ve decided to take the pacifier away from your son or daughter, tell them and prepare them over time for that moment, motivating change with stories, games, making them aware that they are getting older and that their parents and older siblings don´t have pacifiers, etc. A good trick is making them believe that one fine day the pacifier disappeared by surprise through a mysterious and fantastic story.

Get ready to withstand their crisis and to not give in; there will come a time when the child will cry and desperately ask for the pacifier. They will ask for it repeatedly, but you have to be strong because once the step has been taken, you mustn´t turn back. You can replace the pacifier: The child should be rewarded with something else to show that have been grown up and deserve “adult” things.

Don´t forget to inform the child care center so they can be consistent and help you continue the job.

Don´t be surprised if, once you’ve removed the pacifier, your son or daughter shows no interest in it; it may be the case that feeling grown up is more important to them than giving up a beloved object.

Avoid comparisons with other friends who have stopped using their pacifier as each child has its own pace.

If they are used to sleeping with their pacifier at night, a new routine will have to be introduced for this to be a nice experience and so the child doesn´t remember the pacifier eg. a lullaby, a story, or something to fall asleep to.

I encourage all to take this small step (small for us but big for them) in your child´s life as you will glad you did in no time at all (their teeth, which will be discussed further on, will also be grateful for it!). To do this, always count on the help of professionals who are responsible for them.